Monday, June 3, 2013

¡Whatever!





Por Anna Salazar Cabarcos

La vida de cada ser humano es como las huellas digitales: única e irrepetible, punto.

Lo que le funciona a unos, quizás jamás les funcione a otros, por eso con el asunto de los consejos solo hay que escucharlos, analizarlos fríamente y escoger lo que podría ser utilizable en nuestro caso.

Cuánta gente da consejos en general sobre cómo superar las desavenencias, las tristezas, la depresión, y un@ pasando una crisis de ésas tequileras  que desgarran las vestiduras, entonces escuchas a personas “eternamente felices” que te dan recetas de vida, aprendidas de memoria como fórmulas para hornear cupcakes, las sigues al pie de la letra y el mentado panquecito no esponja, una ruina… ¡la receta copyrigth de vida no funciona conmigo! ¿Soy una looser? … ¡whatever!

Entonces ves a la gente “eternamente feliz” de existencia perfecta y te sientes más miserable que una cucaracha: ¡¿Por qué yo no puedo sentirme como ellos si estoy aplicando sus técnicas?!  Armonicé mi casa según el Feng Shui, me leí tres veces “Metafísica: dos en uno”, entré de rodillas a la Villa, fui a conferencias motivacionales, me hice limpias de huevo y pirul  con doña Gume, budismo,  psicólogo, astrólogo…  ¡whatever!

Un día se cae en la cuenta que los seres humanos vivimos esclavos de la opinión de los demás, forjamos nuestra vida condicionándola a deseos y necesidades ajenas, buscamos la aprobación, amarrad@s del cuello a cadenas invisibles que inexplicablemente nos ahorcan. Nosotros tenemos la clave  para salir de cualquier bache emocional; la trajimos bajo el brazo a la hora de nacer, viene en un kit de supervivencia, pero tenemos la atención clavada en otra parte. En los malos tiempos los ojos miran la solución a la incertidumbre en la lejanía, como si estuviéramos perdidos en medio del desierto, sedientos y a lo lejos, un oasis con una hielera llena de aguas minerales y snaks nos ofreciera la salvación, pero está tan lejos; es como el burro con la zanahoria colgando de una varita frente a sus ojos: inalcanzable. Los oídos sin filtro, escuchan basura revuelta con información útil, cuando deberíamos ser como aquellos buscadores de oro, que en medio de las aguas revueltas del río, con la rejilla escogen las diminutas pepitas de oro entre lodo. La boca habla libre, escupiendo el dolor que es el veneno inyectado que por dentro quema, pero que muchas veces se libera con gente que está peor que nosotros, con gente vacía que no nos comprende y utiliza la información resultado de la debilidad, en contra nuestra, para herir, manipular.

Lo siento, hoy puedo decir con toda la seguridad que no existe la gente absolutamente feliz, de vidas perfectas de cuento de hadas, el único lugar que he pisado  en donde todo es feliz  es Disneyland (y hay que pagar la entrada).

Si te sientes triste, si estás pasando por un momento difícil no te sientas sol@, miles o millones están en el mismo proceso. Si las técnicas de la gente “eternamente feliz” no te funcionan respira tranquil@, porque qué crees… ¡a muchos no nos funcionaron! Si en este momento vives hundid@ en la oscuridad, la incertidumbre y la tristeza, te informo que much@s estuvimos metid@s en el mismo bote negro con tapa de concreto, logramos salir y descubrimos un mundo más hermoso (y no estamos exentos de volver a caer, así practiquemos las enseñanzas de “El Secreto” al pie de la letra).  Las recaídas son parte del proceso, no te avergüences de ellas.  Quiero que algo quede claro: nada es para siempre…

Busca tu kit de salvación, lo traes bajo el brazo, fue diseñado solo para ti, lo encontraras en soledad, concentrándote, analizando. Si necesitas un soplo de cariño en un receso de tu lucha contra los malos tiempos,  acércate a gente que sepas que te quiere bien, que no son perfectos al igual que tú pero que te han demostrado con el ejemplo, que son gente de buen corazón.

Se tú, ya no le des gusto a nadie porque hagas lo que hagas, no faltarán las opiniones de la gente frustrada que se siente lastimada con la valiente decisión que tomaste de ser tú mism@: hay quienes no soportan tal osadía y buscarán en tu forma de ser cualquier motivo para atacar… porque no estas sujet@ a su dominio.

Somos perfectibles… pero el camino a la perfección es larguísimo, tal vez en la vejez se alcance y dudo, en mi humilde opinión, que muchos puedan lograrlo.

¡Liberémonos! Que digan que somos buen@s, malos, creid@s, sant@s, demonios, brut@s, genios, loc@s... ¡whatever!


Monday, May 27, 2013

La Llorona


¿TE SABES LA HISTORIA?

Por Anna Salazar Cabarcos

01.-CASA MARÍA / INT/DÍA

María está en su habitación acompañada de su madre y hermanas, poniéndose el vestido de novia.

MADRE
                                                       Te ves hermosa, María.

MARIA
Estoy muy nerviosa… ¿ha venido Daniel ya?

MADRE
Hija, recuerda que es de mala suerte que el novio vea a la novia antes de la boda.

MARÍA
¡Esas son estupideces! De seguro estará tratando de conquistar a alguna de las Santibáñez… ¡son tan corrientes y vulgares!

FRIDA
Querida hermana, parece mentira que tengas esa actitud, hoy, que debería ser el día más feliz de tu vida.

MARÍA
¡Y tú que vas a saber! ¡Solterona! En lugar de darme consejos, mejor ve a atender a los invitados…




02.- IGLESIA/INT/DÍA
MÚSICA DE FONDO.

Interior de la iglesia en donde se realiza la boda de María y Daniel. El sacerdote los declara marido y mujer, la pareja se encamina a la puerta de salida, mientras por el elegante y adornado pasillo con flores blancas, los invitados miran con ilusión a los novios. María, sin embargo, no sonríe, y no pierde de vista hacia dónde mira Daniel, inquieta, insegura.




02 a.- IGLESIA/EXT/DIA

La gente ovaciona a los novios, les avientan arroz y se arremolinan alrededor de ellos para felicitarlos. María habla en secreto a Daniel.

MARÍA
Seguramente estás ansioso de que vengan las Santibáñez a felicitarte…

DANIEL
¡María, por favor! No empieces con tus escenitas, no hoy.

MARÍA
Sería el pretexto perfecto para que puedas abrazarlas.

DANIEL
¡Estás enferma de celos! Si no fuera porque te amo tanto, no me habría casado contigo.


Las hermanas Santibáñez se acercan para felicitar a los novios, María, enfurecida, se suelta del brazo de Daniel y se dirige hasta donde están sus padres y hermanas.

MARÍA
¡Vámonos de aquí!


MADRE
¡Pero hija!…

MARÍA
¡¿No oíste?! ¡Quiero largarme de aquí…ahora!

Frente al desconcierto de los invitados, María sube al carruaje seguida de su madre, y parten a toda velocidad, ante la sorpresa de los presentes.





03.- JARDÍN RESIDENCIA/EXT/NOCHE

Al ritmo de un vals, los invitados bailan, conversan, brindan. Daniel y María se encuentran en un sitio apartado de la gente.

DANIEL
María, nunca dudes de mi amor.

MARÍA
 He visto como miras a otras mujeres, a veces pienso  que no tendrías reparo en engañarme, y no podría perdonarte jamás una traición.

DANIEL
Eres una mujer muy hermosa, te amaré por siempre, lo he jurado ante Dios, pero por favor, no te empeñes en imaginarte cosas que no existen.

MARÍA
Voy a hacerte una promesa…

DANIEL
¿Qué me amarás siempre?

  
MARÍA
No…te prometo, te juro que si alguna vez llegas a traicionarme, soy capaz de cometer cualquier locura Daniel, y te vas a arrepentir de haberte cruzado en mi vida…

DANIEL
¡María…!

MARÍA
¡Es una promesa, Daniel!

María sonríe con cierta maldad, le da un beso en la mejilla y se va a integrar a la fiesta. Daniel queda estupefacto con lo que acaba de escuchar.

Cuéntamela!... 






Friday, May 24, 2013

Tiburones... tiburones.


Por Anna Salazar Cabarcos
 
Voy navegando por aguas infestadas de tiburones, me son tan familiares y les conozco tanto las mañas que podría pensarse que soy uno de ellos, pero no, yo no tengo los dientes filosos  y cuando muerdo, no sacudo a la presa con sadismo hasta dejarla hecha pedacitos.
 
Crueles depredadores: ellos no tienen la culpa de haber nacido ofensivos, agresivos, violentos… ¿infames, quizás? Puedo hacerles creer que pueden tragarme, y en cuando me tienen en la garganta como bocado, me les atoro para que me escupan y soy libre otra vez.
 
A la larga te acostumbras a estar entre ellos: como se ven de gran tamaño parecen peligrosos, pero son más vulnerables de lo que crees: visibles a las redes, a los arpones, a sanguinarios pescadores. Viven rodeados de rémoras: pececitos que nadan por debajo del tiburón comiendo los desperdicios, librándolo de parásitos: no aceptan competencia.
 
Los miro, los escucho y callo: los monos japoneses  Mizaru, Kikazaru e Iwazarueran  guardianes simbólicos del mausoleo del Shogun Tokugawa Leyasu en Nikko, Japón, tenían toda la razón.

Shogun Tokugawa Leyasu era un hombre sabio que predicaba que “había que conocer de lo que se hablaba o simplemente mirar el paso del río”.
 
 Tiburones… tiburones… 20,000 dientes que pueden  triturarte, 20,000 dientes con los que puedes hacer una blanca escalera.

Tiburones... tiburones... se puede ser feliz entre tiburones.







¿QUÉ ES LA FELICIDAD?



Por Anna Salazar Cabarcos

Según algunos diccionarios, la felicidad es: “Un estado de ánimo que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Tal estado propicia paz interior, un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que estimula a conquistar nuevas metas. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría.”

Entonces la “felicidad” es relativa, pues depende de los valores morales, sociales, familiares, éticos y espirituales por citar algunos,  de cada ser humano, y aunque hay verdades universales, así también cada individuo es un universo por lo que, lo que puede ser la “felicidad” para unos, jamás lo será para otros.

Veamos lo que podría ser un tipo de  felicidad oscura.

Los “Donadores de semen ambulantes”. Su felicidad consiste en casarse o “arrejuntarse”  una y otra vez, tener hijos con cada mujer y de un día para otro, desaparecer olvidándose de hijos y mujer, con un rol de víctima que siempre ha sido torturado por brujas impías, y jamás falta la buena samaritana que está lista para salvar a ese pobre ser indefenso y sufrido: sigue con la tradición enseñada por su padre, por el tío, el abuelito y el tatarabuelito… ¡pica flores!… Pero ellos son felices así, irradian alegría, seguridad, es un rol aprendido y ejecutado una y otra vez con éxito (aparente y momentáneamente).

Otro caso es el de los compañeros de trabajo que son felices obstaculizando el progreso de los demás, disfrutan creando chismes, jugando con la reputación y el prestigio de sus “rivales” que a leguas, tienen más capacidad que ellos. Cada descalabro de un “amigo” o compañero exitoso es motivo de alegría y celebración para… ¿cuál es la meta? Deshacerse de los que sean mejores que él/ella… ¡ñaca ñaca! ¡Nada como aprender a nadar en una alberca llena de tiburones!

¿Y qué me dicen de las amigas envidiosas que gozan si el galán te dejó plantada, si te pusiste gorda, si las “patas de gallo” se convirtieron en “patas de avestruz”, que te salieron 200 canas de un jalón o que en el salón de belleza te quemaron el pelo? Aunque no lo creas, hay muchas personas que basan su felicidad en la desgracia de los demás.

Hay quienes son felices estafando, mintiendo, siendo infieles, matando, envenenando con drogas a la juventud, robando, causando sufrimiento a los animales, a los niños, a la humanidad misma…

La mayoría, los más, van tras la felicidad iluminada, que se alimenta del respeto, del amor, de la lealtad, el compromiso  y valorización de uno mismo y el mundo que nos rodea.

Seres humanos que son felices ayudando a otros, desinteresadamente: dan consuelo, cariño, protección, que cuidan de los animales y de la naturaleza por el simple hecho de proveerse paz espiritual y sentir, que como seres humanos, el paso por la vida no ha sido un inútil y amargo picnic.

Hay extraordinarios padres y madres, casad@s o solter@s que son  responsables y luchan a diario por el bienestar de sus hijos, por brindarles un futuro mejor, una vida llena de amor y respeto, llevando de la mano a niños que el día de mañana serán adultos triunfadores, gente de bien… ¡esa es su mayor felicidad!

Amig@s que están segur@s de ell@s mism@s y no titubean en tender la mano a otros, porque no dudan de su talento y capacidad: “Un hombre inteligente es aquel que sabe ser tan inteligente, como para contratar gente más inteligente que él.” John Fitzgerald Kennedy,  y ven en otras personas con talento, la oportunidad de hacer equipos con integrantes exitosos y triunfadores: gracias a esas mentalidades ha progresado la humanidad.

La felicidad iluminada es simple: se alimenta de la sonrisa de los hijos, del agradecimiento y reconocimiento del (la) espos@, de la gratitud de los empleados que están a tu cargo, de un abrazo del amig@, del amor que recibes de vuelta de tus padres, de no deberle nada a nadie, se nutre de una conciencia limpia y en paz, la puedes hallar en la tranquilidad de tu hogar, puede entrar a través de una ventana en un día soleado, mientras caminas por la playa, adentro de un caracol, en las faldas de una montaña… ¿qué tanto tienes abierta la mente y los sentidos para encontrarla? ¿Qué tanto estas dispuest@ a luchar contra tu egoísmo para brindarla a los demás?





Saturday, February 23, 2013

Descubre tus mariposas


Por Ana Salazar Cabarcos

Cualquier filosofía que se base en el amor no puede ser mala, más bien sirve de complemento para nuestras creencias. Yo soy católica, creo en Dios y practico las enseñanzas que nos dejó Jesús, basadas todas en el amor. 
Por desconocimiento hay quienes asocian al budismo con el hombre regordete sentado, al que hay que sobarle la panza para tener fortuna y dicha. No, el budismo es algo más allá, es encontrar la iluminación que llevas implícita y que permanece oculta en ti. Todo el tiempo esperamos remedios externos a nuestro sufrimiento, a la angustia y depresión, lanzamos preguntas al universo exigiendo respuestas que nunca llegan, cuando el tesoro maravilloso de la sabiduría, del consuelo y la felicidad se anida dentro de tu ser. Hay quienes creen que es una contradicción ser cristiano y practicar el budismo. 
Yo he creado mi propia filosofía de vida: si Dios está en todas partes, Dios vive dentro de mí, la tarea es encontrarlo; no necesito intermediarios, ni mensajeros ni intérpretes para conectarme con Él. 

Las meditaciones budistas, el cantar Nam Myoho-renge-kyo me llevan a un estado placentero, a un camino de comunicación con lo más profundo de mi ser, con mi esencia; en ese momento encuentro respuestas, descubro mis debilidades, me reconforto, hallo consuelo, descubro la luz que llevo dentro y es ahí que me convierto en Buda (En idioma sánscrito, el término buddha (बुद्ध) significa ‘despierto, iluminado, inteligente’), y es entonces que Dios  manifiesta Su amor en mi interior.
Cada ser humano es un micro universo con toda la majestuosidad que ello conlleva. Somos fuente inagotable de amor, de alegría y armonía. No esperemos ir por la vida con una red tratando de cazar mariposas que le pongan color a la existencia, dependiendo del clima, de la temporada, de la suerte, del ánimo, siendo que somos poseedores de un santuario en donde las mariposas revolotean ansiosas por querer salir del pecho, para iluminar no sólo nuestra vida, sino al mundo entero.

Añoranza por mi tierra


Por Ana Salazar Cabarcos 

Cierro los ojos y claramente puedo escuchar al gallo, valentón, henchir los pulmones de aire para anunciar un amanecer más; es un llamado al sol que alimenta a las milpas, a las mujeres que huelen  a flores del campo para que alisten la masa y hagan tortillas y atole. El cielo es el más azul que pueda existir, y los niños corriendo entre la yerba se confunden con las mariposas y libélulas, que besan y abrazan a las flores.
Abro los ojos y estoy aquí, lejos de mi tierra, de mi pueblo que es ahora parte de los sueños.
A menudo me gusta ir al Este de Los Ángeles a buscar a los vendedores de elotes, que en un simple carrito de súper mercado, llevan a cuestas uno de los olores y sabores más tradicionales de México. Cómo olvidar a los eloteros afuera de las iglesias y panaderías, envueltos en humeante cortina de vapor de maíz  poniendo a los elotes con maestría el traje de novia; vestido de blanca  mayonesa, capa de queso y para darles un poco de color, una salpicada de chile piquín, como si se tratara de una diminuta lluvia de claveles.
Las fresas, las naranjas, los limones que se recogen día con día en los campos de cultivo y van barnizados con las notas musicales del “Cielito lindo”; que bien recomienda cantar en vez de llorar, porque sólo así, cantando, se pueden alegrar unos corazones que anhelan volver algún día al lugar que huele a tierra fresca, en donde los ríos se deslizan rumorando entre las montañas, a donde los árboles crecen muy altos y se abrazan entre sí como hermanos; a donde se quedaron los padres, los abuelos…nuestra infancia.
De vez en cuando nos reunimos los amigos, abrazamos a la guitarra como para bailar un tango y cantamos desgarrando las gargantas, como si nuestro canto; que no necesita visa, pudiera atravesar la frontera y llegar hasta donde están nuestros pensamientos.
Hoy por la mañana descongelé una tortilla, abrí una lata de frijoles y me hice un taquito para desayunar, quise crear ambiente y recordar a gusto. Preparé un café y lo serví en una taza de barro, de ésas que en México le dan sabor al café de olla y al champurrado y aquí producen cáncer por el plomo; sería bueno saber qué opina mi abuelita de 99 años que lleva tomando su café con leche desde que era una niña, en el enorme jarro de barro, café y brillante, despostillado y barrigón.
Por la tarde me iré a sentar cerca de las vías del tren para volver a esos días en el pueblo, cuando al son del “¡chu-chu!” todos corríamos a recibir a los parientes que venían “del otro lado”, cargados de “billetes verdes”.
Me siento en la estación y pido con todas mis fuerzas que mi fe de niña regrese, que el tren me lleve de regreso a casa porque me está comiendo la nostalgia, porque siento añoranza por mi tierra, por mi familia, por mi gente.



Friday, February 22, 2013

El mentiroso...


Por Ana Salazar Cabarcos

La mentira es el escudo de los cobardes, el arma de los embusteros, el juguete de los traidores. La mentira se anida en las almas vacías, en los corazones que sólo son un trozo de víscera, en las cabezas retorcidas. La historia de un mentiroso es mitad verdad y mitad fantasía,  una película de ficción en donde la imaginación no tiene fin.

La mentira es una soga que el mentiroso se enrolla en el cuello lentamente: es tan tonto que no acepta que su misma soga terminará por ahorcarlo, en un auto-ahorcamiento de lo más estúpido.

Lo que al principio es un juego divertido, osado y que provoca efímeros triunfos, pasa a convertirse en un laberinto lúgubre, en un callejón sin salida, en un limbo sórdido y frío.

Este ser humano que carece del sentido de la verdad, usa la lengua como navaja; hiriendo con sus infamias, destruyendo a su paso la alegría, el amor, vidas mismas, como un gigante que con pasos de acero aplasta a las diminutas flores de colores que por desgracia se cruzaron en su camino.

No sabe de Dios, pues manipula Su nombre a conveniencia.

No tiene lágrimas, sólo agua fétida que emana de unos ojos que no aguantan la mirada, que son la ventana de un alma seca.

Es la eterna víctima, jamás tendrá el valor de reconocerse como victimario. No conoce la libertad, pues su mente,  cuerpo y espíritu son esclavos de los monstruos que él mismo ha creado. Vive con miedo a ser descubierto, con la zozobra de que su mundo irreal, tan frágil y tan falso,  sea desbaratado de un soplido.

Las piernas que sostienen a un mentiroso son la soberbia y el orgullo, por eso su futuro es caminar con paso firme hacia el abismo, y caer,  desbaratarse, romperse en mil pedazos.Y ni aún así terminará  la historia de un mentiroso, ya que sus secuelas permanecerán en los niños y niñas que se hagan adultos, en las mujeres que se hagan viejas, en los amores que fueron truncados, en las sonrisas que fueron pintadas de llanto.