Sunday, March 22, 2015

Anna y sus netas: Domingo de Mis citas

Anna y sus netas: Domingo de Mis citas: Ana Salazar Cabarcos “No es que las experiencias te vuelvan desconfiado: las experiencias de ayer, te enseňan a tomar decisiones in...

Domingo de Mis citas



Ana Salazar Cabarcos

“No es que las experiencias te vuelvan desconfiado: las experiencias de ayer, te enseňan a tomar decisiones inteligentes hoy. Si no aprendiste de tus lecciones, no eres más que un viejo disco rayado.”

“Si  Dios está en todas partes, entonces Dios está dentro de ti… así es que ¿para qué buscas intermediarios que cobran tan caro allá afuera?”

“Hay quienes tienen la estúpida idea de que los niños pequeños no piensan o no se dan cuenta de lo que sucede alrededor, como si fueran plantitas, muebles o rocas… ¡qué equivocados¡ Los niños todo lo ven, todo lo oyen y todo querrán imitar de ti en el futuro. Tus hijos son el espejo, en donde te verás reflejad@ algún día.”

“Amar es ejercitar el corazón, mientras más ames, más capacidad tendrás para hacerlo las veces que sean necesarias. Un corazón que no sabe amar, se vuelve anoréxico, debilucho, un muerto en vida.”

“Ojalá que los hijos de todos los divorciados del mundo, que viven en hogares fracturados, deprimidos, víctimas muchas veces de padres egoístas, cuando crezcan pongan de moda a “la familia”, “el compromiso” y “la lealtad”, y les eviten a otras generaciones tanto sufrimiento innecesario.”

“Nadie dijo que lo que es bueno para ti, tiene que serlo para mí. Cada quién nació equipado con lápiz y cuaderno, para escribir su historia como se le dé la gana… ¡Ah! Y una goma para borrar capítulos y gente desagradable de ella.”

“No practiques el “borreguismo”, mejor practica el raciocinio.”

“Es difícil que una persona cambie, para lograrlo, tiene que poner en práctica la inteligencia, y  para algunos, éso, es un deporte extremo.”

“Hay que amar una, dos, tres veces, con pasión, ternura, como si fuera la primera o la última vez. Mas vale morir en gozo, que en aburrido reposo."


“El doctor dice que estoy enferma. Respeto su opinión, la mía es contraria y es la que cuenta.”

“La religión y la fe que profeso son como mi ropa interior: algo íntimo y privado que sólo me concierne a mí… ¡nadie me escoge los calzones!” 



Sunday, February 15, 2015

La felicidad y su prima la amargura.




La felicidad es como el acné,  la caspa o las pecas: sin decir una sola palabra… ¡se nota! El que es feliz no tiene que tratar de convencer a nadie de que lo es: su mirada es brillante y la sonrisa le viene fácil, relajada, se pinta en la cara como una suave onda dibujada con una rama en la arena. El que es feliz disfruta de la compañía, tiene agradable conversación, su presencia es placentera y no quieres que se vaya de tu lado. Sus palabras son amables y aún cuando tenga que hacer una crítica, cuida no herir, porque sólo hiere quien tiene odio y rencor en su corazón, sería contradictorio ¿no es así?

El ser humano feliz disfruta igual de las pequeñeces diarias que le regala la vida, que de los grandes logros. No es envidioso, celoso e intrigante.

La amargura es la prima hermana de la felicidad, la fea de la familia. Nada le parece, si no está contenta con ella misma, cómo puede estarlo con los demás. La gente amargada tiene un repertorio suculento de palabras hirientes, de comentarios  sarcásticos e irónicos. Los amargados viven atentos a la vida de los demás, porque su vida es tan aburrida y vacía que tienen que ocupar sus eternas horas de soledad estéril, “grafiteando” otras existencias: ¡vandalismo puro!
Hay un dicho muy sabio que dice: “Tu libertad termina, en donde empiezan los derechos de los demás”. Basándonos en esta frase ¿qué es lo que a ti te hace feliz? ¿Lo tienes? ¿Lo haces? ¿Lo buscas? Cada uno de nosotros tiene el poder para razonar la vida: es laborioso, cansado, un ejercicio a veces doloroso, pero nacemos con las herramientas para ir descifrando los misterios de nuestra vida única e irrepetible (de manera individual: nadie puede saber lo que piensas ni conocer tus capacidades, posees una divina computadora llamada cerebro, y sólo tú tienes el acceso a los programas y archivos,  sólo tú puedes hacer los cambios y modificaciones, no delegues en otros esa responsabilidad. Y tienes un poder incorpóreo e ilimitado en algo tan divino llamado alma: no dejes que nadie la manipule.).
Escucha a tus sentidos, sigue tus corazonadas, pon atención a esa sabiduría interior que te habla y aconseja, a la que yo llamo “La partícula de Dios que vive en mí”, o también lo conocen como “El espíritu Santo”, que se manifiesta cuando tú se lo permites, para otros es Buda, para otros serán los marcianos o Spiderman… ¡quién tú quieras! Escucha a esa energía superior que habita en ti… Él te guiará a la felicidad.

No lo olvides: la felicidad es un grano de acné, la amargura una verruga con pelos… ¡las dos se notan!


Monday, December 15, 2014

Ayotzinapa


Por Ana Salazar Cabarcos

México está crucificado por la corrupción,
el descaro, la impunidad, la prepotencia y la soberbia
de “los que todo lo pueden”, porque a través de la malicia,
hacen suyo el privilegio de gobernar.

¡Hasta cuándo pararán de llorar  las madres, a sus hijos masacrados!
¡Hasta dónde llegará la inmundicia disfrazada  de “elegante”,    
 “ influyente”  y de “clase alta”, que todo lo corrompe y pudre!
¡¿Quién escuchará nuestras voces apagadas a punta de pistola?!
¡¿Cuándo se presentará la justicia;  implacable y sin distinciones, a salvar a los millones de mexicanos que sólo piden vivir en paz y trabajar dignamente?!

Los cuerpos fallecen y desaparecen,
pero las almas son eternas, inmortales como los ideales.

Cada gota de sangre derramada por un inocente,
riega una semilla que germina,  florece y se extiende, 
como enredadera,
por los pueblos y ciudades, 
atravesando veredas, ríos, montañas y valles…

No hay noches eternas… tarde o temprano volverá a salir el sol, hermanos…tarde o temprano.


Wednesday, December 3, 2014

Un árbol

Ana Salazar Cabarcos

Cada día que ha pasado en su vida, yace en forma de hoja en la tierra mojada, que como el tiempo, absorberá su esencia y la devolverá en forma de nueva vida, de aspecto diferente: quizás hecha hongo, pasto, o flor.

El tronco majestuoso se yergue solitario, sólido, seguro de sí mismo, porque los años le han dado fortaleza. Las raíces como tentáculos de madera escarban y se entierran en lo profundo, como anclas. Sus brazos se extienden gloriosos: desnudos en otoño o vestidos de verde en primavera. Él no necesita de nadie para ser lo que es. Las inclemencias del tiempo, los insectos y parásitos pudieron herirlo en la niñez, cuando no era más que una rama debilucha y temblorosa, o en la adolescencia, cuando su cabellera no era tan frondosa y aún, corría peligro de ser llevado por el viento. O en la edad adulta quizás, pero hoy, la piel de corteza  gruesa es eficaz armadura.

Él, no necesita de otros árboles para ser feliz, porque la felicidad se la dan los pájaros que hacen  nidos en sus entrañas, las mariposas que reposan en sus hojas, los enamorados que se susurran juramentos al oído, los niños que ríen a carcajadas al columpiarse en sus ramas, o los ancianos que se sientan a sus pies, a descansar, a recordar el ayer. Es amigo del viento que lo sacude juguetón, de la lluvia que le baña el cuerpo,  del Sol con quien en complicidad, hace sombra.

Algún día dejará de sacar hojas de su costal escondido en la barriga, se volverá gris, marchito, seco, y como estatua de piedra quedará de pie, pero hueco.


Hoy aún es rey altivo, jerarca del campo y de los bosques, director de orquesta, amante de los rayos, padre de la fresca sombra, cobijo de los secretos, cuna para los que nacen, pizarra para los que de amor mueren… es un árbol, un árbol.


Sunday, November 30, 2014

Los animales…somos nosotros.

Por Ana Salazar Cabarcos

El mundo entero se ha volcado a defender y proteger a los animales. Hacen campañas contra la crueldad y el maltrato. Producen videos con imágenes perturbadoras: animales sufriendo, hasta pareciera que lloran y gritan, sangre, un festín dramático. Perfecto, aplaudible labor.

Ahora me pregunto: cuándo se hará una campaña tan organizada y firme en contra del maltrato, sufrimiento, dolor, angustia, soledad y desestabilización emocional que causan en los niños, los adultos irresponsables con  los divorcios, tan de moda en estos días.

“¡¿Te enojas de que llego borracho?!”: divorcio. “¿Subiste de peso con el embarazo?”: divorcio. “¡¿Qué no puedo tener amantes?!": divorcio. “ ¡No sabes cocinar!”: divorcio. “Te estás quedando pelón y panzón…”: divorcio. “¡¿Y quién te crees tú para revisar mi teléfono y enojarte porque le mando mensajes calientes a mis amiguitas?!”: divorcio. “No me atiendes como quiero y cuando quiero…”: divorcio. “La compañera de trabajo está bien buenota y ya me las aflojó” “El compadre me dice cosas más bonitas”: divorcio.

¿Qué será de la sociedad dentro de 10 años? Llena de hijos de divorciados, criados con madres solteras, entre pleitos de corte, las amantes interminables del padre como “ejemplo”, visitas a la estación de policía, educados por la comadre o la vecina mientras que la madre está en la calle el día entero. Hijos resentidos con la vida, con su suerte, por su destino.

Muchos dirán que es muy fácil criticar sentada detrás de una computadora. ¿Y yo que hago? ¡Nada! Solo opinar. Vengo de un padre que toda su vida luchó en contra de la corrupción y tretas del gobierno (hablo en pasado porque nosotros, sus hijos, le pedimos que no lo hiciera más. Era una lucha solitaria, peligrosa). Un 16 de septiembre trataron de llevárselo de casa, nosotros unos niños pequeňos…historia de terror. Después, de dos balazos le atravesaron el cuerpo, de milagro siguió vivo, eso sí, con los dedos de una mano atrofiados pues la bala destrozó los tendones…un hombre solitario agarrando a palos a un dragón de mil cabezas. De hecho yo fui secuestrada alguna vez...bendito tiempo que tapa grietas, que cubre abismos. No puedo hacer nada contra los crímenes de Ayotzinapa, ni con el tema de las mujeres desaparecidas  en Juárez, o con los jovencitos secuestrados en Cocula, con tantas infamias que pasan…no puedo, solo puedo dar mi opinion para que los héroes cibernéticos pongan manos a la obra, como lo hacen magistralmente segundo a segundo.

A mi papá le pasaba como “El Chavo del 8” en el salón de clases, cuando todos hablaban y de repente, se callaban y sólo el Chavo seguía con su discurso incómodo, mientras “El profesor Jirafales” lo miraba retador, castigador. Mi padre levantaba la voz, algunos lo apoyaban y a la hora de la verdad, siempre lo dejaron solo. Por eso es mi héroe… un héroe solitario.

Pero hoy, gracias a la tecnología las voces del mundo se levantan en contra de las injusticias, y a la velocidad de la luz las ideas recorren el planeta entero, sin exponerse al decir las verdades, sin ser esperados al apagar la computadora, por un grupo asesino detrás de la puerta o debajo de la cama, para darles una lección por su osadía.

Gente joven, llena de recursos cibernéticos, talentosos, aguerridos, en ustedes está la misión de no sólo salvar animales: salven el significado de la familia, infundan la idea de formar hogares sólidos, en donde reine el respeto, la confianza, la fidelidad, el honor, los valores, porque… ¡¿A dónde estamos yendo?¡ Si la base de la sociedad es la familia… ¡y vivimos en una sociedad de hogares disfuncionales, parchados, irremediablemente quebrados! Cada vez rodeados de más criminales, delincuentes, corruptos, seres humanos crueles y despiadados...individuos que odian al mundo, que no les importa destruir y auto destruirse.  ¡Cómo habrá sido su niñez!   

¿Cómo un niño va a ser cariñoso y compasivo con un animal mañana, o cuidará del mundo y la naturaleza, si él fue tratado con desprecio y pasó su infancia entre la metralla de los padres, siendo el “incómodo” entre madrastras y padrastros, llorando en su cuarto en silencio, con su cabecita llena de preguntas sin respuestas?   



Ojalá que los jóvenes de hoy, aguerridos como son, salven a nuestros niños… Rescatemos el significado de la familia.



Thursday, November 6, 2014

¡¿Cuándo diantres comienza el racismo?



Por Anna Salazar Cabarcos

Son las 8 de la mañana y en uno de los parques de South Pasadena, California, comienzan a llegar una a una las “nannies”( o niñeras, en español), empujando sonrientes las carriolas con sus preciados tesoros dentro: envueltos en tibias cobijas, como capullos de mariposa.

Se estacionan en batería y van a reunirse en la banca que descansa bajo un hermoso y frondoso pino. Con amor destapan a los pequeños  ansiosos de gatear, de ir con pasos tambaleantes a las escaleras que se ven eternas para ellos, y dejarse caer maltrechos por la resbaladilla, seguros de que una mujer de piel canela y ojos oscuros, los estará esperando al final, festejando con gran algarabía la proeza infantil: “¡Así se hace, mijo!”

Rubio de grandes ojos azules es el travieso Michael, de ojos rasgados y pelo lacio, negro, es la adorable Kumiko, el pelirojo Dexter y con sus rizos dorados, Johan: Donovan, Philip, Hannah, Tylor.

Y Lili, Zulma, Carmen, Lupe, María, Carmela, Toña o Tere los ven ilusionadas, como si esos niños  fueran de ellas, como si los hubieran parido: los llenan de besos que son correspondidos, se funden en abrazos y les hablan con dulzura en español que los pequeños entienden, pues a veces pasan más tiempo con las nanas que con sus propios padres.

Ellas son cómplices, maestras, protectoras, refugio, fuente inagotable de amor, de cuidados. Cada niño y niña tiene bien ubicada a su “nannie”, si por alguna razón se distraen y la pierden de vista, en sus ojitos se ve la angustia y viene el llanto, desesperado, que no tarda mucho pues su cuidadora siempre ha estado cerca, y el pequeño asustado corre a abrazarla, a acurrucarse en sus brazos como si ella, fuera su madre.

Un círculo de sobrevivencia necesario: los adinerados lo son en parte, porque la totalidad de su mente está enfocada en hacer dinero, negocios, juntas de trabajo, giras, viajes, tener fortuna es una  prioridad en su vida. Los niños son absorbentes, necesitan paciencia, horas de entrenamiento, es un trabajo sin reconocimiento, desvalorizado, anónimo, silencioso…para eso están las “nannies”. Ellas trabajan dando amor y cuidados a niños  que no son suyos, para llevar el sustento a casa, en donde  sus hijos esperan a la madre que continuará con su encomienda de amor interminablemente.

Atrás del famoso y rico, del político o la artista,  del magnate o la millonaria de moda, hay una nana, generalmente latina, criando a sus hijos.

Las “nannies” les cambian los pañales, a los futuros hombres y mujeres que formarán parte de la sociedad pudiente de Estados Unidos, los enseñan a caminar, los curan, los alimentan, pasan largas horas riendo y jugando con ellos. Uno de éstos niños que corre hoy por el parque seguido por María o Consuelo, será quizás mañana presidente del país, senadora, un famoso pintor o una estrella de cine.



Si atrás de una familia norteamericana, de buena posición social, adinerada, hay una nana latina haciéndose cargo de sus hijos, me pregunto…Señoras y señores: ¡¿Cómo, cuándo, dónde comienza el racismo?!