Tuesday, February 7, 2017

¡Cámbiale al switch!.: de negativo... a positivo.

Por Ana Salazar Cabarcos

Sería una irresponsabilidad y una mentira decirte que puedes cambiar tus sentimientos y pensamientos negativos a positivos tan sencillo como encender y apagar un switch, es imposible, más cuando son la consecuencia de experiencias de dolor y  sufrimiento, quien pueda hacerlo así de fácil no es humano, es un robot o computadora, o simplemente uno de tantos “vendedores de técnicas de la felicidad” tan en boga en nuestros días. El dominar las energías negativas de tu ser; a ése gran monstruo que por tal o cual razón ha despertado y te devora por dentro, lleva un proceso difícil, más no imposible. El primer paso es que reconozcas que lo que sientes te está haciendo daño, es como un ácido corrosivo que a la larga, llegará a intoxicar cada célula de tu ser: de allí pueden desarrollarse muchas enfermedades.





 Tienes que saber que tu reacción de rencor, ira y coraje contra quién te ha lastimado y hasta contra el mundo entero es normal: no es correcta pero es lógica. Es como si agarraran a un animalito a palos y le rompieran una pata; estaría temeroso, adolorido, confuso, enojado ¿cuál crees que sería su reacción si te acercaras? ¡Morderte, atacarte! Cuando hemos sido lastimados buscamos desesperados los “por qués”… nos revolcamos en un mar de angustia y desesperación, queremos culpables, razones, motivos ¡¿por qué a nosotros?! No hay vuelta de hoja, lo hecho, hecho está. No tienes otra opción que permanecer estacionado (a) en el dolor y el sufrimiento, o empezar hoy mismo a mirar hacia adelante dejando el pasado en eso: en el pasado. Tarea titánica, heroica que tendrás que enfrentar en soledad, con fe y muchísima valentía. No te preocupes si al principio tus intentos de pasar del estado de negatividad al positivo fracasan… eres humano, vulnerable a las recaídas. Vuelve a intentarlo más adelante: una, otra y otra vez. No te espantes, no te desanimes. 



Cuando me tocó pasar por una triste depresión, un día mi papá vino a visitarme y al verme tan triste y cabizbaja, fue a uno de los cajones que hay en un mueble del pasillo de la casa, sacó una fotografía en donde me veía radiante, con mi sonrisa gigante y luminosa. Mi papá  se me quedó mirando y dijo: “Así quiero verte todos los días”. Desde ese momento pegué la fotografía en el espejo de mi closet, y cuando estoy triste, decaída, negativa, me paro frente al espejo y la miro, entonces trato de que la imagen que refleje el espejo, sea la misma que la de esa foto… ¿así de fácil? No, difícil pero no imposible, nunca lo olvides. No pierdas la fe, tienes la obligación y el compromiso de ser feliz. La vida pasa deprisa, para qué malgastarla arrastrando cadenas pesadas e inútiles, sumergido en un mundo gris y hostil,  si frente a ti tienes el mundo entero para volar libre… ¡es tuyo! ¡Cámbiale al switch!.


Y a todo esto ¿qué es la buena vibra?..

Por Ana Salazar Cabarcos



"Vibra" es la manera polpular que tenemos de llamarle a la energía, misma que existe en cada célula, en cada molécula y átomo; es el motor que mueve al mundo , al universo, a nivel personal es el poder por el cual somos capaces de hacer lo que nos proponemos siempre y cuando se mueva a un ritmo y equilibrio constante. La buena vibra es  generada por el optimismo, por la paciencia, la bondad,  honestidad, perseverancia, por el amor al prójimo y a nosotros mismos.

Para que la energía se mantenga en constante movimiento y evolución, se necesitan de varios factores, como lo son:

La alimentación: debemos optar por una alimentación sana, con menos conservadores y elementos químicos que lo único que hacen es contaminar nuestros organos, llenándolos de toxinas, envenenando las celulas y restando calidad de vida. Voltear los ojos  un poco al naturismo, al consumo de frutas y legumbres frescas, menos carnes rojas y agua, mucha agua que es la base fundamental  de una vida sana.

Ejercicio: “Mente sana en cuerpo sano” . Dedica por lo menos 15 minutos diarios a ejercitarte: da una caminata, ejercicos de estiramiento, salta, brinca, baila… ¡mueve el esqueleto!

Meditación: Hay que darnos tiempo para conversar con Dios, para hablar con nosotros mismos y encontrar así la respuesta a muchas incógnitas de nuestra vida. Nosotros tenemos las respuestas, sólo que no le damos tiempo al análisis, a la reflexión.


Coherencia: Nuestras palabras y pensamientos no deben contradecirse, cuando corren paralelos son las dos piernas que nos llevan a cumplir las metas, son el par de manos que construyen, los dos ojos que ven en una misma dirección.


Sexualidad¡Que fuente de energía tan poderosa y bella! Siempre y cuando este basada en el respeto,  el amor y la ternura, en desear el bien y la satisfacción de la pareja, y desde luego, la propia.

Vivir el “hoy y ahora”: Bien dicen que; “vive este día como si fuera el último”. Cicatriza heridas del pasado, despierta feliz con la ilusión de que tienes un nuevo día por delante, otra oportunidad de alcanzar tus sueňos, de amar, el sólo hecho de estar vivo ya es en sí un logro maravilloso.

Perdona: Es una tarea difícil, a veces casi imposible, perdonar no es olvidar una ofensa o traición, es dar la vuelta y seguir tu camino en una dirección diferente a la del rencor o el coraje; cerrar la página. Perdónate a ti mismo por haberte equivocado. El pasado no existe, sólo en imágenes que forman recuerdos, lo importante es el día de hoy, el que se toca, se siente, el que puede ser cambiado y modificado como TU QUIERAS… ¡porque es tuyo!

Buena vibra es la energía positiva que se crea dentro de ti y sale proyectada hacia el mundo, y que como una liga envuelve al universo y te regresa cargada de bendiciones.

Monday, January 2, 2017

Janeth, la artista de los ojos bellos...


Un gran ejemplo de fe
Entrevista
Por Ana Salazar Cabarcos

Janeth Hernández Aceves, nació un 9 de octubre en el Estado de México. Primeramente se creyó que padecía Síndrome de Down, pero a los 4 años pudieron darse cuenta de la deformidad que atacaba el cuerpo de  Janeth, por lo que supusieron que se trataba de escoliosis.

Tras algunos estudios, descubrieron el padecimiento de Janeth: Síndrome de Klippel-Feil, rara enfermedad reportada originalmente en 1912 por Maurice Klippel y André Feil, que se caracteriza por la fusión congénita de 2 de las 7 vértebras cervicales. De hecho, el Síndrome de Klippel-Feil ocurre en un grupo heterogéneo de pacientes unificado sólo por la presencia de un defecto congénito en la formación o la segmentación de la columna cervical.

Su infancia, a pesar de que los doctores dijeron que no podría vivir más allá de los tres años,  fue tranquila, pero poco común para cualquiera de nosotros, ya que pasaba la mayor parte de tiempo en hospitales.

Como es tradición en México, al cumplir los 3 años le hicieron su fiesta de “Presentación”, que a su vez, era como una despedida según los pronósticos médicos. Le organizaron un lindo convivio, la llevaron a la iglesia para pedir por ella a la Virgen, por el eterno descanso de la pequeña niña… de eso han pasado ya 24 años.

Janeth tiene a su hermana menor,  Jesica, a sus sobrinitos que ama con todo el corazón y a su madre, Paula Aceves. Su padre, las abandonó cuando ella nació  y  se enteró de las condiciones de salud del bebé: una enfermedad degenerativa, costosa y que requería de muchas atenciones.

“Cuando nací, mi papá desapareció, luego lo volví a ver cuando tenía tres años y nunca más. Mi mamá fue la única que me sacó adelante, ella trabaja en limpieza de casas, es la única que ha visto por mí…”

Le realizaron más de 17 operaciones alrededor de los ocho años de edad, dolorosas, pero a pesar del dolor, Janeth siempre se mostró valiente  y dispuesta, pues quería estar bien. Su madre sufría, pues estaba consciente del riesgo que cada operación de columna significaba.

Janeth ¿alguna vez has perdido la esperanza?

“Sí, cuando tenía 14 años perdí las esperanzas, al momento en que  dejé de estudiar y ser independiente: porque  hace 10 años que uso un tanque de oxígeno. Bendito sea Dios acabé la secundaria, todo lo hacía despacito, como podía, pero… cuando comencé a usar el oxígeno pensé: ¡Chin! ¡Se acabó mi mundo!

No recibí ninguna ayuda sicológica para enfrentar esta situación. Entré en depresión, me volví una chica depresiva… nunca intenté nada…pero, sí pasó por mi mente quitarme la vida, más cuando el doctor dijo que de milagro estaba viva, el pulmón derecho estaba en condición grave. Es el órgano que está más colapsado, porque mis pulmones están apretados por la misma escoliosis.

Yo debería medir 1.70 mts, todos mis órganos están hechos para esa estatura y mido 1.35… ¡mis órganos están comprimidos ¡ Por eso mismo es la falta de oxígeno, mis órganos no caben en este cuerpo.
Hice muchas cosas por ese miedo de irme para siempre y no realizar mis sueños”.

¿Cuáles son algunos de tus sueños?

“Trabajar, ganarme mi propio dinero, casarme con el amor de mi vida: encontrarme a una persona que me ame y me acepte como soy. Mi más grande ilusión es reencontrarme con mi ex pareja Felipe de Jesús, con el cual estaba muy dolida, pero ya no más, me hubiera gustado casarme con él.”

¿Cómo ha sido tu vida amorosa?

“Mi vida amorosa la he pasado de  lo más normal. No te puedo negar que tenía mucho miedo a la intimidad, pues temía que podía morir o pasaría algo malo, porque era riesgoso. A los 24 años, como el doctor decía que me iba a morir o; “de milagro estás viva”, quise vivir la experiencia, tontamente me junté con un chico que ni conocía, pero todo terminó. Después de eso conocí al amor de mi vida, Felipe de Jesús, él es…pero, lo perdí todo. Cometí muchos errores y viví una experiencia de la que jamás me voy a arrepentir, le agradezco a Dios el haberla vivido. Hace más o menos un año casi fallecía de neumonía y él, estuvo noche y día casi tres semanas junto a mi madre, cuidándome.”

¿Cuándo te enteras que tu mamá está enferma?

“Casi cuando termina mi relación con mi pareja, antes de que él se fuera, a mi mamá la diagnostican con cáncer, cáncer en el estómago. Es un cáncer invasivo y para mí ha sido un golpe muy duro, porque me dije: yo vivo con una enfermedad y me he acostumbrado  a vivir toda mi vida con eso…pero… ¿cáncer? ¿A mi madre? ¡Dios mío, qué va a pasar! Lo más grande que tengo en la vida, el regalo más grande que me ha dado Dios ¡no!

Ahí volví a caer, se me juntó eso  más el abandono de mi pareja…”


¿A qué persona es la que más admiras y por qué?

“A mi madre… todos los días se va a trabajar con su enfermedad, se trata como puede porque aún no le dan tratamiento. Ella limpia casas, somos de bajos recursos. Valoro todo lo que ella hace por mí para sacarme adelante, es un gran ejemplo de vida.”

¿Cuál es tu rutina diaria, Janeth?

“Levantarme, hacer mi quehacer, lavar, hago todo ¡hasta cocinar con todo y oxígeno! –ríe-. Me encanta ver las caricaturas, desayuno sola porque mi mamá se va a trabajar a las 6 de la mañana, me la paso solita en casa hasta que mi mamá llega como a las 6 de la tarde, a veces muy cansada. Hago ejercicios para fortalecer mis pulmones y me pongo a dibujar. Otras veces cuido a mis tres sobrinitos: Giovanni, Daniela y Lupita.”

¿Cómo es vivir 10 años atada a un tanque de oxígeno?

“Mis pulmones de por sí están débiles por la enfermedad Klippel-Feil, entonces me dio neumonía y se pusieron peor, incluso hace un par de años me diagnosticaron hipertensión pulmonar, no puedo estar sin el oxígeno: lo uso para bañarme, para dormir, para todo. Al principio lo tomé normal, hasta que fui captando que ya no podría hacer mis cosas como antes, y fue doloroso, porque antes me la pasaba en la calle, aunque tuviera miedo y ansiedad iba a todas partes… ahora ya no.

Hoy es más mi miedo y ansiedad, el tanque portátil dura 4 horas, sólo 4 horas puedo estar en la calle y no tengo otro tanquecito. Si me paso de las 4 horas me puede dar un paro respiratorio. No puedo desconectarme ni un minuto porque se me baja mucho la presión.”

¿Cuál es tu mayor miedo?

“¡Quedarme sola! Perder a mi madre, si al amor de mi vida lo perdí, no quiero perder a mi madre, a mi hermana, a mis sobrinitos… me da miedo morir, porque siento que aún tengo muchas cosas por hacer, tengo miedo a quedarme sin oxígeno, salir, quedarme sin aire.”

¿Cómo ayudas económicamente a tu madre?

“Antes vendía discos afuera de mi casa, dulcecitos, pero me hacían daño las corrientes de aire, estoy débil de los pulmones. Hoy para ayudar a mi mamá, les doy  a conocer mis amigos de las redes sociales, de Facebook, mis dibujos para venderlos y ayudarnos  económicamente con los tratamientos: para el cáncer que padece mi mamá y mi oxígeno.”


¿Cómo aprendiste a dibujar?

“Es como un don, yo no aprendí de nadie, en la secundaria me pedían que les hiciera dibujitos, antes no lo hacía muy bien, pero fue aprendiendo con la práctica.”

¿Qué mensaje le mandas a la gente que está pasando por momentos difíciles?

“Que tengan mucha fe, en sí mismos, en Dios y en la familia, en sus motivos de vida. Hay que ser auténticos, humildes de corazón, agradecidos. Nadie puede imaginar el dolor que otros están pasando, pero mi dolor se lo ofrezco a Dios y le pido que mande bendiciones, y así lo está haciendo. Jamás hay que perder la fe ni la esperanza. Yo tengo el amor y el apoyo de mi madre, de mi familia y amigos, eso lo valoro con todo mi corazón… ¡la vida es un regalo! Todos tenemos una misión y hay que cumplirla: ¡yo soy fuerte, le estoy echando ganas!”

¿Qué es lo que más te gusta?

“Reír, divertirme, ser coqueta, sensual, tengo un cuerpo diferente pero todos somos únicos,  los seres humanos deben ser auténticos; sin ser egoístas, uno debe ver por sí mismo, porque si se es feliz, se  puede hacer feliz a los demás.”

Q deseas en tus cumpleaños Janeth…

“¡Me da emoción¡ Siempre soy bendecida: con mi familia, con mis amistades, pido a Dios por la salud de mi mamá, que es primordial, quizás he perdido las esperanzas perdidas con el amor de mi vida, pero habrá nuevos amores y espero que me valoren en todos los sentidos y si no, pues ni modo, ya amé y doy gracias, guardo hermosos recuerdos en mi corazón.


Me dijeron que solo llegaría a vivir a los tres años… ¡y ya voy a cumplir 27!”

Si quieres conocer más sobre esta joven artista, visita su página de facebook: Janeth Acevez (Mininä Ojithøs  hap Art)




Monday, June 6, 2016

Querida amiga, crees que él te engaña…

(Antes de comenzar a leer, abre el link de Youtube en la parte inferior del post, te dejé un bello tema musical)


Por Ana Salazar Cabarcos

Me tomó por sorpresa tu pregunta: “Ana, descubrí cosas que nunca imaginé de mi esposo, jamás  creí que él fuera capaz de ocultarme algo… ¿tú qué opinas?”

Seguramente me preguntas, amiga, porque sabes mi historia.

La traición es una de las peores canalladas que se pueden cometer entre los seres humanos, no sólo se da en las parejas, sino entre la familia, amigos, compañeros de trabajo. Traición es traición venga de donde venga.

La traición, según el diccionario,  es “aquella falta que quebranta la lealtad o fidelidad que se debería guardar hacia alguien o algo. Consiste en renegar, ya sea con una acción o con un dicho, de un compromiso de lealtad.

Creemos; en el caso de la pareja,  que traicionar  es exclusivamente tener sexo con otra persona y estamos equivocados. En realidad, no necesariamente  involucra cuerpos sudorosos entrelazados, intercambio de saliva y caricias  bajo la clandestinidad. La traición se da también cuando tratamos mal a nuestra pareja, porque en nuestra mente existe el deseo incontenible y que no se puede disimular por otra persona, entonces le hacemos la vida imposible a quien confía en nosotros, humillándole, denigrándole, haciéndole pasar por enferm@ de celos o mentiros@ cuando reclama la frialdad y el menosprecio con el que es tratad@.

La traición es llevar una doble vida, amistades ocultas, mensajes morbosos y relaciones platónicas con personas que nada tienen que ver con nuestra pareja y que ocupan la mente, de deseos en donde la persona que está a un lado, como un perro fiel, ahora estorba, porque la pasión enfermiza, la “calentura” no sabe de lealtades, de matrimonios, de hijos y hogares: es un cáncer que carcome y mata.

Amiga… un día descubrí un celular con mensajes que hasta el día de hoy, me llenan los ojos de lágrimas, porque jamás se puede imaginar que la persona a la que se ama tanto, pueda insultar con odio, a quien por años durmió a su lado y dio todo por él, sin condiciones. Leer sus planes en maldita sociedad con una amante para lastimarme, a sabiendas de la destrucción de una familia: su familia, inimaginable. 

¿Que qué pienso? Pues en la vida hay que tomar decisiones, a veces muy fuertes y arriesgadas. Yo decidí divorciarme, porque pesó más mi dignidad que la conveniencia de tener quién pagara la renta o el "qué dirán", porque desde hace mucho, aquello no era vida: era un infierno de soledad y mentiras. Dime, pues ¿cómo se puede volver a confiar en un traidor, que trae un puňal en la mano y si no fue ahora, será mañana cuando te lo clave por la espalda, sin compasión?

Cuando pesa más la dignidad y no se quiere permanecer infeliz toda la vida con el letrero de “cornuda”, es como lanzarte a un abismo: profundo, negro, asquerosamente silencioso y solitario. Duele… ¡uy! ¡Cómo duele¡ Y vienen los “por qué a mí”  “por qué yo” como dardos venenosos para hacer más lamentable la caída.


Te contaré una historia:

Era una vez una muchachita que se sentía triste, desconsolada, de ésos momentos en la vida en los que no sabes cuál camino tomar, y se echó a caminar sin rumbo. Del campo pasó a un lugar tenebroso, pantanoso y lúgubre. Un alacrán la miró y comenzó a seguirla. Cuando la muchachita se sentó en una roca a descansar, el alacrán sigiloso se acercó:

-         -Hola -lloroso- , parece que hoy nos pusimos de acuerdo para estar tristes…

-         -¡Un alacrán! –gritó asustada levantándose en seguida.

-         -No, no tengas miedo –dijo en animal tímidamente-, no te haré daño… No te culpo por asustarte, es la mala fama que me han hecho… ¡pero te juro que yo soy bueno! ¡Nunca le he lastimado a nadie y sólo he recibido golpes y malos tratos de la vida! ¡Nadie me comprende! ¡Todos me lastiman!

La muchacha se conmovió de ver a alacrán tan triste e indefenso, y pensó:

-         -Pobrecito, todo mundo lo ha tratado mal y yo queriendo hacer lo mismo. Viéndolo bien no es feo, si tuviera alas sería una mariposa, o una libélula.  Qué lindos ojitos tiene –mirándolo con detenimiento-… y sus patitas no son feas como las de los alacranes malos…no, yo las veo bonitas. Su aguijón puedo pintarlo de rosa y ponerle un cascabel, en su cabeza unos brillantitos… ¡sí, es el alacrán más bonito que he visto en mi vida!

Le sugirió al alacrán irse a vivir con ella, a lo que el bicho aceptó feliz de la vida.

Cuando llegaron a  casa, la joven lo limpió, con barniz de uñas le pintó la cola y le colgó un cascabel, hizo unas alas de papel decolores y se las pegó,  le puso unas gotitas de perfume y lo colocó en su almohada:

-         -No eres un alacrán, eres un “mariposocolibélulo”, sí, el único que existe en el mundo y nos vamos a querer toda la vida –el alacrán la veía fastidiado y malicioso-, estaremos juntos  y yo te cuidaré, tú me cuidarás y viviremos felices para siempre ¿lo juras?

-         -¡Sí, sí, lo juro¡ -contestó por compromiso.

La chica le dio un beso y se durmió junto a él. A media noche, el animal se arrancó el cascabel:

- -¡Pobre estúpida! –arremedándola- “eres un mariposocolibélulo” ¡imbécil!

La vio dormida y comenzó a trepar por su hombro hasta llegar al cuello. Sintió la tibieza de la piel suave y perfumada, primero la acarició con sus delgadas patas, se embriagó con el aroma y la excitación lo hizo temblar, frenético y el aguijón, rebosante de veneno vibraba como la cola de la serpiente de cascabel. No pudo contenerse y clavó su aguijón una, dos, tres veces… ¡el instinto lo empujaba! 

La muchacha despertó dando gritos de dolor, se sacudió al alacrán exhausto, satisfecho con la fechoría.

-         -¡¿Por qué has hecho esto?¡ ¡¿Por qué me lastimaste si yo te quiero tanto?¡

El veneno del alacrán comenzó a hacer efecto y la muchacha se fue paralizando poco a poco. El animal la veía malvado, el sufrimiento de la mujer le causaba placer. La joven iba perdiendo el aliento, los pulmones se petrificaban sin remedio y en un último aliento alcanzó a decir:

-         -¡Eres malo! ¡Voy a morir por tu culpa!
-       -¡¿Por mi culpa?! –dijo burlón el animal ponzoñoso- ¡Yo no te obligué a que me trajeras, si estás conmigo es por tu gusto! 


Todos: hombres y mujeres, somos quienes permitimos la entrada de gente a nuestra vida. 

A veces por soledad, inmadurez, ingenuidad, nobleza o por ciertas situaciones que se viven en el momento, la fantasía juega malas pasadas y disfrazamos a los alacranes de mariposas o libélulas, creamos “mariposocolibélulos” que son producto de la imaginación, y la real esencia  de cada ser, tarde o temprano sale a relucir. 

Nadie, absolutamente nadie tiene la culpa de lo que nos pasa en la vida  referente a las relaciones, y en el caso de las traición: nosotr@s les abrimos la puerta a los traidores para que entren con una sonrisa radiante, disfrazados de ovejas: porque esa gente es astuta, camaleónica, guiada por su egoísmo y soberbia .

¿Qué hacer? Cada quién escribe su historia y decide que tiene más peso: ¿la conveniencia o la dignidad? ¿la libertad a solas  o la esclavitud acompañad@? ¿dormir en paz o con angustia sabiéndote engañad@? Según lo que pese más, es la decisión que  debes tomar.

La traición es clienta del karma ¡y vaya que se las cobra bien!


Un abrazo fuerte amiga… buenas noches.








Thursday, March 10, 2016

“El cielo” y “ El infierno”

Por Ana Salazar Cabarcos

En nuestros días, gracias a las redes sociales se ha expandido más el negocio de la fe. La venta del “cielo” y el “infierno” es más lucrativa que el petróleo y ha hecho felices a quienes utilizando a Dios como estandarte, han rellenado de milloncitos sus cuentas bancarias (de la religión que sea).

El Maestro Jesús predicaba en las montañas, al aire libre, en los campos, en humildes aldeas, seguramente vestía sencillo con túnica de manta y sandalias de cuero. Él, llevaba la palabra de Dios predicando y  practicando amor y sencillez. Dudo mucho  que cobrara por su labor o que trajera de cobradores a sus discípulos. Tampoco me imagino que se transportara en lujosos carruajes, que tuviera una mansión ostentosa y a cada hijo o pariente (hablando de los de hoy), lo tuviera en costosas escuelas con el futuro económico asegurado por tantas “limosnitas” u “ofrendas de amor”.

El negocio de la fe es un virus infame y sus víctimas son la credulidad y la ignorancia.

La fe es el motor de la vida, y quien se apropie de tu fe, te tiene agarrado del cuello.

Yo creo en Dios: tiene que existir un Creador de este hermoso universo. Amo a Jesús, soy devota de Su Santísima Madre. Creo en las bellas palabras que he leído en la Biblia, que son mensajes de amor, de reflexión y de enseñanza: más no creo en las interpretaciones que a conveniencia, les dan otros, utilizando La Biblia como una AK 47: “O haces lo que dice aquí (lo que yo digo), o te vas derechito al infierno”.

Al hablar, al comunicarnos, dejamos ver lo que somos en realidad, lo que llevamos dentro: emociones, ideas, conceptos, conciencia, inteligencia, sentimientos. Quién solo habla del “diablo” “infierno” “castigo” “muerte” “apocalipsis”, habla de vivir en el caos, en el dolor, en la maldad, temor, de sus ansias de someter,  castigar, destruir, expresa su negatividad. A través del miedo, espera dominar a los débiles.  

Quién en sus discursos y en su vida tiene que usar al “diablo” para espantar, es para no romper su sociedad comercial y fraternal: ¡eso sí los llevaría derechito al infierno!

Quien vive en el amor, quien practica el bien y sólo tiene palabras positivas, aquellos que dan consejo y ayuda al prójimo sin esperar nada a cambio, los que hablan de “esperanza” “perdón” “vida” “alegría” y en lugar de sembrar terror siembran seguridad, los que con humildad siguen las enseñanzas de Jesús y las ponen en práctica todos los días, sin cobrar… ellos ya viven en el paraíso.

El infierno y el cielo están aquí: lo creamos todos los días, con cada palabra, pensamiento y acción, no esperes a morirte para ver que te toca.

Ángeles y demonios viven entre nosotros, disfrazados de personas. Un demonio es el o la amante que te incita a destruir  tu familia, el patrón que esclaviza, el policía que abusa de su poder, políticos corruptos, padres viciosos, mujeriegos o que dejan hijos regados por doquier, gente promiscua, asesinos, violadores, curas, pastores, religiosos indignos… la lista de demonios es larga.

A los ángeles también nos los topamos todos los días: los niños, el doctor que salva vidas, los  padres ejemplares,  religiosos que entregan su vida a su vocación dejando a un lado la ambición  (de todas las religiones) , luchadores sociales, los buenos amigos que siempre tienen tiempo de escucharnos, el empleado que ama su trabajo y el patrón que trata con dignidad a quienes trabajan para él, los protectores de la niñez, de gente de  la tercera edad, de los animales, de la ecología del planeta … afortunadamente hay más ángeles que demonios en el mundo.

Tú, yo, todos creamos nuestro  "cielo" o "infierno" segundo a segundo. Que salga de tu boca lo que mejor te represente: ¿“ángeles” o “demonios”? Saca de tu vocabulario  lo que no eres, lo que no quieres.


Nombra lo más seguido que puedas a tu conexión espiritual, eso reafirmará los lazos entre ustedes. Cada vez que lo menciones te atas más a él: “Dios” o “Diablo”… ¡Tú eliges!



Saturday, January 23, 2016

Un beso tirado

Por Ana Salazar Cabarcos

Me encuentro un beso tirado en el suelo, pienso en patearlo pero se ve nuevo.  Curiosa, me agacho y lo levanto, lo observo detenidamente en la palma de mi mano extendida.

¡Sí, sí es nuevo!… porque está nervioso y ansioso de colgarse a unos labios. Seguramente es de un amante abandonado, un amor decepcionado o algún tímido primerizo que no se atrevió a lanzarlo.


¿Lo tiro, o me lo llevo? Mejor lo dejo pegado al tronco del árbol, junto al corazón con la “J” y la “M” tallado en la corteza, tal vez esta noche en el parque,  le haga más falta al atrevido Juan o a la ardiente María.



Thursday, November 19, 2015

Dios… cada quién escoge el suyo.

Por experiencia personal, descubrí que cada ser humano cree en un dios diferente.

Hay quienes evocan al castigador, un dios terrorista, apocalíptico, “hollywoodezco” que está listo para destruir de  manera horripilante y sádica a quien no acate sus designios y caprichos más terrenales que un restaurant de Mc Donnalds  (con managers y todo).

Otro dios es el que perdona lo que sea con tal de que se arrepientan mucho mucho mucho, perdona el mismo error una o cien veces, pero hay que arrepentirse mucho mucho mucho: infidelidades, abandono de hijos, promiscuidad, prostitución, robo, muertes, fraudes, mentira, odio, envidia, traición, mientras se arrepientan mucho mucho mucho los perdonan y borrón y cuenta nueva, listos para volver a hacerlo, y arrepentirse, y hacerlo, así hasta que el cuerpo aguante… ¡están bien con su dios porque se arrepintieron “harto”, hasta “chillaron”!

No se queda atrás el dios empresarial, quien seguramente tiene una cadena de  bancos hechos de  oro arriba de las nubes, a donde va a dar todo el dinero que algunos terrícolas dan para ganarse sus perdones y bondades en las sucursales del cielo aquí en la Tierra.  Lo peor de todo es que no dan recibo para reclamar cuando se llegue la hora de morir, y salgan con que las entradas que compraron a los revendedores para entrar al paraíso son falsas… ¡a quién reclamar si ya no se puede regresar! ¡Ni modo que de zombie!

¿Y qué me dicen de los dioses “made in China” de carne y hueso (por eso de las copias chafas)? que se enferman, que les da fiebre, que pujan para poder juntar para pagar la renta, que pelean, odian, tienen envidia haciendo apología a las debilidades humanas más puras, tienen que trabajar si no, no comen, se deprimen… ¡que dioses tan “cheap”!

Está también el dios del “showbiz”, que lo único que lo hace feliz, es que los domingos se monte un show maravilloso, emotivo, donde haya “harto” arrepentimiento, juramentos, todos se prodiguen “amor”, buenos deseos, “buena vibra”, es feliz viendo un espectáculo de esperanza, unión, fe… ¡aunque de lunes a sábado a nadie le importen un rábano esas cursilerías de “amor al prójimo”!

Y así, cada cual tiene el suyo…




Mi Dios, por ejemplo, es una fuente de amor infinito, de perdón (y como mi Dios es supremamente inteligente, no me puedo burlar de Él, así que si pido perdón por un error, se supone que es porque no debo volver a cometerlo, porque no estoy tratando con un vendedor de tomates con el que negocio el status de la calidad de mi alma, sino con Dios, al que respeto y amo). Él, es energía creadora del cosmos, del milagro de la vida, quién impregna con su esencia cada ente que existe sobre la faz de la Tierra, y fuera de ella. Él, pone al universo a trabajar para mí, sin cobrarme un solo centavo. No necesito intermediarios para conversar con mi Señor, porque Él, vive dentro de mí también (ojo: yo no soy dios, una partícula de Él existe en mi interior… ¿El Espíritu Santo, quizás? ¡No lo sé, no soy teóloga o sabelotodo!): el trabajo es entenderlo, hacer la conexión, para eso sirve la vida, las experiencias, la inteligencia, los sentidos que pueden percibirlo pero por estar más atentos al exterior, buscando respuestas afuera, en donde sólo existen dudas e incertidumbre, se pierde el camino, y se termina divagando, vagando en un bosque oscuro y sombrío.

Si mi Dios es una fuente inagotable de amor, la mejor manera que tengo de honrarlo es esa: dando amor, pero por amor a Él, no por ser castigada y acribillada con misiles que caerán del cielo, dejándome embarrada en el piso como escupitajo: no hará eso conmigo porque es mi Padre, y los buenos padres regularmente aman a sus hijos.

Mi Padre es bondadoso, me protege, realiza pequeños y grandes milagros cada día en mi vida.

Yo, como tú que estás leyendo esto, he sufrido mis tragedias, pero las acepto y entiendo como parte de la escuela de la vida, como las lecciones que he tenido que afrontar para crecer espiritualmente y fortalecer mi carácter y mi alma. Creo fielmente que la vida después de este leve y minúsculo momento que permanecemos los seres humanos en el planeta, es el verdadero lugar placentero, pacífico, despreocupado y libre de sufrimiento que existe.

Mi Dios no me exige vestirme de ciertos colores o formas, ni espía mis celebraciones mundanas de cumpleaños, “Halloween” o navidad para “castigarme” si no sigo con sus protocolos pachangueros, porque está más preocupado en cosas que valen la pena, y no en tarugadas indignas de Dios. No discrimina, no somete, no menosprecia a quienes no creen en Él, porque  somos Su creación y debe aceptarnos como tal: todos somos parte de una organización perfecta de vida, de un reloj exacto en donde cada pieza es fundamental para funcionar.

Dios (el mío, aclaro), es majestuoso, inexplicable, sublime, perfecto, disponible de forma gratuita para mí: solo basta con invocarlo, con vivir en el amor y luchar por cumplir con los compromisos  que conllevan el amor: respeto, humildad, bondad, misericordia, compasión, honestidad, fidelidad, lealtad, justicia… ¡esa búsqueda e intención es la que mantiene cerca de Él, recibiendo Sus bondades y Su misericordia¡

Cada quién escoge con qué rellenar el envase de su espíritu… ¡el mío está lleno del amor que le tengo a Dios, y por consiguiente, a la vida misma!