Por
Anna Salazar Cabarcos
El corazón hablando
de manera literal, es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, ya
que es el encargado de bombear la sangre a través de las venas, pues tiene la función
principal del sistema circulatorio: el corazón
es el motor que fomenta la vida, o que produce la muerte al detenerse. El tamaño
del corazón, es un poco más grande que el puño de la persona. Está
dividido en 4 cavidades: aurícula derecha y aurícula izquierda, ventrículo derecho
e izquierdo.
Hablando en
sentido figurado, el corazón es igualmente importante, pues de la misma forma que nos llena de vida estar enamorados, nos
puede llevar a la muerte por culpa del desamor: si, hay gente que muere de
amor. Es el encargado de hacernos sentir “maripositas” en el estómago cuando
vemos al ser amado, o ponernos a chillar a moco tendido junto al teléfono
noches enteras esperando una llamada que
nunca llega. Abarca todos los sentidos: oído, gusto, tacto, vista, olfato,
responsabilidad…
El corazón figurado
es el encargado de las tareas del enamoramiento,
que consisten en embrutecer el cerebro y aturdir los sentidos, inyectando una
especie de morfina que distorsiona la vista, haciendo parecer galán al hermano
gemelo de “Patas verdes”. No existen defectos, carencias, vicios, nada, el
objeto de la devoción es increíblemente perfecto: ¿y el corazón de músculo? En
los momentos de protagonismo del corazón figurado, el pobre es una simple bola
de carne caliente que hace pum-pum.
Se poncha el
globito del amor y el corazón figurado “se rompe”, o lo que es lo mismo ¡ya te
cargó la tía de las muchachas!
El corazón
figurado se mete dentro de las cobijas a
ver si puede esconderse del dolor, nada en lágrimas, se retuerce en el ácido
de la angustia y la desesperación… ¡se pierde en su pena! Aquí hace su entrada
triunfal el corazón de músculo, que tiene entonces que soportar taquicardias, negociar
amenazas de huelga (un paro seria peligrosísimo ¿están de acuerdo?), sofocos,
subidas de presión, bajadas… ¡una revolución!
Los dos tipos de
corazón son importantísimos: el músculo y el figurado. Necesitan de cuidados,
ser protegidos, procurados, alimentados. Los dos deben evitar agentes dañinos, estrés,
ansiedad, microorganismos virulentos.
Conclusión:
evita el colesterol… ¡y no te enamores de un pelmazo!
como siempre . . . maravilloso!
ReplyDeleteGracias querido amigo!
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